29/04/12

MUESTRA UNIVERSITARIA DE ARTES ESCÉNICAS


He aquí el cartel de la Muestra Universitaria de Artes Escénicas. Por fin y por primera vez en su espacio adecuado: el Aula de Teatro Juan del Enzina.
Si queréis ampliar información, no tenéis más que pinchar en el siguiente enlace:  http://sac.usal.es/

19/03/12

EL NACIONAL





DIRECCIÓN, AUTORÍA y ESPACIO ESCÉNICO: Albert Boadella

AYUDANTE DE DIRECCIÓN: Dolors Tuneu

DECORACIÓN: Juan Sanz y M. Ángel Coso

VESTUARIO: Deborah Chambers

DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Bernat Jansà

COLABORACIÓN MUSICAL: JORCAM y Sergi Boadella.

REPARTO: Ramón Fontserè, Begoña Alberdi (soprano), Jesús Agelet (violín), Enrique Sánchez-Ramos (barítono), Pilar Sáenz, Minnie Marx (viola), Dolors Tuneu (violoncello), Lluís Olivé.

PRODUCCIÓN: Els Joglars

AFORO: completo

DURACIÓN: 2 horas

LUGAR: Teatro Liceo, Salamanca, 10 de marzo de 2012, 21:00 h.

A mí con Els Joglars me pasa un poco como con Joaquín Sabina. Me llegan rumores de que esta será su última gira y como me encantan, pues pago mi entrada para ver, una vez más, sus grit-hits encima de un escenario. Y sigo disfrutando porque estoy enamorada de su labor artística como casi el primer día. Aunque los ojillos que les ponga ya no sean los mismos de antes.

La rumorología pululaba en el ambiente con la publicación del libro Adiós, Cataluña de Albert Boadella y se volvió más fuerte con la aceptación de este de la dirección de los Teatros del Canal –allá por 2009– y el autohomenaje de 2036: Omena-G. Todo indicaba que tras cincuenta años, había llegado el momento de jubilarse. Gracias a los dioses del Olimpo que no ha sido así porque –ya lo he afirmado en otras ocasiones– sus montajes son una (puta) máquina escénica PER-FEC-TA-MEN-TE engrasada con una calidad estética e interpretativa como para que la boca se te caiga al suelo, como los dibujos animados.

No me atrevo a aventurar si la reposición de El Nacional responde a esa otra vida de gestor cultural que su director Boadella lleva. Según leí las palabras previas del mismo en el programa de mano, al parecer, es porque en estos tiempos se dan unas circunstancias similares a las de 1993, a saber: “inflación artística” por “despilfarro y opulencia” en los montajes, divismo actoral, “complejidad burocrática y laboral”, crisis económica que obligará a agudizar el ingenio. Por eso el director de los Teatros del Canal repone El Nacional. La crítica al sistema burocrático y tal en pos de la búsqueda de la esencia teatral me parece fetén pero no deja de llamarme la atención que la firme un gestor, un bicho de esa misma burocracia, un mediador del arte. Y, honestamente, tengo mis dudas respecto a que Els Joglars no se beneficie como todo el zurriburri teatral de algún tipo de subvención y apoyo, tanto estatal como autonómico.

Cuestiones extra-teatrales aparte, el espectáculo es fabuloso. La acción se desarrolla en un teatro que está a punto de desaparecer, como en El cerco de Leningrado de Sanchis Sinisterra. Como en este también hay una crisis de valores –me pregunto si la crisis de valores no tendrá algo que ver con la desaparición de teatros- durante la cual un tipo excéntrico y utópico, Don José, se empeña en montar una ópera con actores puros, esto es, no contaminados con los vicios de un gremio acomodado, envidioso y divinizado. La estructura de “espectáculo que se va haciendo como quien no quiere la cosa” es muy parecida a la que se utilizaba en En un lugar de Manhattan. De hecho, aquel Don Alonso tiene mucho de espíritu y de composición de personaje de este Don José, ambos interpretados por el genialísimo actor Ramón Fontseré.

Una vez más, Pilar Sáenz destaca por su interpretación. Parece que es una de esas que hace mejor a su partenaire escénico pues este también suele sobresalir. En esta ocasión es Xavi Sais: cómo ha crecido y qué posibilidades tiene como actor. La otra gratísima sorpresa ha sido la divertidísima y descarada interpretación de la soprano Begoña Alberdi. Muy bien aprovechada su arrolladora voz y sus posibilidades cómicas en esa especie de personaje esquizoide. Espero verla en más montajes. Desde luego que los momentos más excelsos se deben a sus intervenciones operísticas (con viola, violín y violoncello) y a algunos parlamentos de Fontseré, todos ellos ubicados en los dos últimos tercios de la función, pues el primero andaba renqueante de ritmo y costó un pelín entrar en harina.

Varios son los puntazos de Don José: “todos los excesos conducen a Wagner”, “jodidos sentimentales que no podemos soportar el fin del mundo civilizado” o “en el arte lo que se pueda decir con un silencio que no se diga con un rebuzno”. A propósito de esta frase, yo hubiera preferido la eliminación o condensación de alguna escena que redundaba en lo ya dicho e interpretado. Varios son también los detalles muy teatrales que me gustaron especialmente: la interpretación de las notas musicales a través del lenguaje corporal de los actores, el cubo que derramaba sangre, los juegos de sombras, la escenografía (reconozco que sufrí con esas velas…). Una escena típica de Els Joglars fue la del periodista, criticado por falta de documentación, por hacer preguntas interminables e incomprensibles: obviamente, el periodista muere en escena. Don José aprovecha para asegurar que la muerte en escena es más plausible que en la vida real[1]. Y que, de hecho, la escena es mucho más real que la propia vida. Qué razón tiene.



[1] Por desgracia, Els Joglars sabe que la muerte fingida en escena es mucho más real que la muerte no fingida en escena (vid. Memorias de un bufón de Albert Boadella).

16/02/12

LA ESCUELA DE LA DESOBEDIENCIA



LAS LUCECITAS ROJAS DE LA COHERENCIA




DIRECTOR: Luis Luque

DRAMATURGIA: Paco Bezerra

AYUDANTE DE DIRECCIÓN: Pablo Ramos

ILUMINACIÓN: David Hortelano

COMPOSICIÓN MUSICAL: Luis Miguel Cobo

VESTUARIO: Paco Delgado

ESPACIO ESCÉNICO: Mónica Borromello

PRODUCCIÓN: Andrea D’Odorico www.teatro-andreadodorico.com

REPARTO: María Adánez y Cristina Marcos

MÚSICOS: Rosa Miranda (soprano) y Sofía Alegre (viola de gamba).

AFORO: completo

DURACIÓN: 1 h 30 minutos

LUGAR: Teatro Liceo, Salamanca, 11 de febrero de 2012, 21:00 h.


Resulta que La escuela de la desobediencia tiene un planteamiento más que interesante: una joven viuda y experimentada Susanne (Cristina Marcos) alecciona a su ingenua e inexperta prima pequeña Fanchon (María Adánez) sobre la sexualidad femenina. Ofrece diversas y liberadoras reflexiones sobre el placer de la mujer y, sin cortarse un pelo –nunca mejor dicho– describe gráficamente un encuentro sexual, las posiciones que se pueden adoptar o los tipos de pene; también le descubre cómo aliviar –manualmente o con determinadas herramientas– la ausencia masculina o le confiesa trucos para evitar la concepción. Y todo esto ambientado en torno a los siglos XVI-XVII, que es de donde proceden los textos de Raggionamenti y L’École des filles (el primero es de autor anónimo; el segundo es de Michel Millot) dramatizados por Paco Bezerra.

Por temática –la educación sentimental libertina de una mujer– y por naturaleza literaria –ausencia de riguroso conflicto teatral, textos de los siglos XVI-XVII– el riesgo que asumen dirección y dramaturgia es patente y, por cierto, me encanta. La estrategia dialéctica de adoctrinamiento ajeno a la moral social se me asemeja a la usada en la posterior Justine de Sade, sin su perversidad, claro está; y el reclamo de una libertad en el terreno sexual la relaciono, ya puesta, con la Madonna del álbum Erotica o con el tema Human Nature[1]. Llegado a este punto, nombrar Las amistades peligrosas parece inevitable.

Me gusta la dramaturgia. Los diálogos están muy bien construidos e hilvanados, lo cual facilita mucho la posterior puesta en escena. Solo una pequeña pega: el final. Ya me ha pasado con series y películas que están en la misma línea de ruptura y liberación femenina (tipo Sexo en Nueva York y Qué les pasa a los hombres) en las que el cuerpo me pide que en el final sean tan irreverentes y audaces como lo han sido en su propuesta y desarrollo. En este caso, me chirría que aparezca el tema del amor justo al final cuando los dos personajes no le han dedicado ni una sola frase hasta ese momento. Ahí lo dejo.

Tanto la escenografía, el espacio escénico como la estética cromática logran producir una atmósfera adecuada para la puesta en escena, que se adereza por la presencia constante en escena de una violagambista y una soprano que intervienen en varios momentos de la función. Aunque desde luego que a mí no me hubiera sobrado más presencia musical.

En la línea de coherencia que reclamaba antes está la puesta en escena del monólogo de Fanchon, pero justo lo contrario. Es un momento fundamental pues simboliza la transformación de la mentalidad de Fanchon a través de las experiencias sexuales: de la ingenuidad más absoluta a poner en duda algunas enseñanzas de su prima. Se inicia la transición con la interacción con la soprano, quien la ayuda a deshacerse de la ropa mientras el personaje rememora su primer encuentro sexual que vive y describe ya desde una bañera de llena de agua. Sin duda, lo mejor del espectáculo.

Parece difícil que anteriores trabajos no modelen la visión que una tiene de los artistas. De esta manera, confirmo que Cristina Marcos me parece una actriz de indudable talento que funciona bien para textos contemporáneos (El método Gronhölm), bien para clásicos. Su energía, su presencia, su voz, su dominio del tempo humorístico en escena son varias de sus virtudes como actriz. Destaco ahora para el futuro espectador la delicia de contemplar sus movimientos de manos y con el traje de época. Y eso a pesar de que parecía no tener su día –no fui la única que sospechó de algún despiste con el texto–, Cristina Marcos cumplió estupendamente con su papel de “maestra en artes”.

En la salida escuché comentarios muy positivos sobre la interpretación de María Adánez. Sin embargo, reconozco gestos y reacciones incoherentes en la construcción y evolución de su personaje y, desde luego, una discordancia importante entre el tono del personaje de Fanchon y el de Susanne. Las lucecitas rojas del “aquí algo que no” destellaron casi todo el tiempo. Más burlesco, ¿intencionalmente forzado? de la primera, que para nada era complementario con el de su compañera. Desconozco si ese tono burlesco era propuesta suya o de dirección, pero confieso que hubiera preferido una opción interpretativa más armónica entre ambas y coherente con la obra: o una cosa o la otra.

Eso sí, las águedas que tenían delante carcajearon, se escandalizaron ante tal desvergonzada verborrea y la festejaron. Salieron encantadas y un tanto alteradas. Mientras que yo, que sobre el papel aquello me tenía que haber convulsionado irracionalmente, me dejó un tanto fría y racionalizando la función.



[1] El respetable sabrá perdonarme esta referencia pop y un tanto kitsch pero todavía estoy impactada por la actuación de la susodicha en la Super Bowl’12. Y las asociaciones son, a veces, extrañas y sorprendentes.

15/02/12

FINALISTAS PREMIOS MAX 2012


¿A QUIÉN LE DARÍAS LA MANZANITA?


Mejor Espectáculo de Teatro

LA AVERÍA - Avance producciones teatrales s.l., entrecajas producciones teatrales s.l.
TODOS ERAN MIS HIJOS - Producciones teatrales contemporáneas, s.l.
VERANEANTES - Teatro de la abadía, kamikaze producciones s.l.

Mejor Autor Teatral en Castellano

ALFREDO SANZOL - Días estupendos
FERNANDO ARRABAL - Fando y lis
JORDI GALCERÁN - Burundanga

Mejor Adaptación de Obra Teatral

CLAUDIO TOLCACHIR - Todos eran mis hijos
FERNANDO SANSEGUNDO ÁLVAREZ - La avería
MIGUEL DEL ARCO - Veraneantes

Mejor Composición Musical para Espectáculo Escénico

ALBERT GUINOVART - Agost (agosto)
ARNAU VILÀ - Veraneantes
CARLES SANTOS - Belmonte

Mejor Director de Escena

ALFREDO SANZOL - Días estupendos
BLANCA PORTILLO - La avería

MIGUEL DEL ARCO - Veraneantes

Mejor Escenografía

ALEJANDRO ANDÚJAR - Días estupendos
ANDREA D'ODORICO - La avería
EDUARDO MORENO - Veraneantes

Mejor Figurinista

ANA LÓPEZ - Veraneantes
ANTONIO BELART - Un tranvía llamado deseo
ELISA SANZ - La avería

Mejor Diseño de Iluminación

JUAN GÓMEZ CORNEJO (A.A.I.) - La caída de los dioses
JUANJO LLORENS - Veraneantes
PEDRO YAGÜE - La avería

Mejor Actriz Protagonista

ANNA LIZARAN - Agost (agosto)
BÁRBARA LENNIE - Veraneantes
VICKY PEÑA - Un tranvía llamado deseo

Mejor Actor Protagonista

ASIER ETXEANDIA - La avería
CARLOS HIPÓLITO - Todos eran mis hijos
ISRAEL ELEJALDE - Veraneantes

Mejor Actriz de Reparto

CARMEN MACHI - Falstaff
ELISABET GELABERT - Veraneantes
LIDIA OTÓN - Veraneantes

Mejor Actor de Reparto

ÁLEX CASANOVAS - Un tranvía llamado deseo
CARLES CANUT - Truca un inspector
CRISTÓBAL SUÁREZ - Veraneantes
ERNESTO ARIAS - Veraneantes

Mejor Empresario o Productor Privado de Artes Escénicas

ANIMALARIO - Penumbra
FOCUS, S.L. - Truca un inspector; visca els nuvis; desclassificats; pluja constant; l´illa dels monzons
KAMIKAZE PRODUCCIONES S.L. - Veraneantes

26/01/12

LA FUNCIÓN POR HACER






HUMANA Y TEATRALMENTE INTENSA (Crónica de un foco que arde).

DIRECTOR: Miguel del Arco

VERSIÓN: Miguel del Arco y Aitor Tejada

DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Juanjo Llorens

DISEÑO DE SONIDO: Sandra Vicente

PRODUCCIÓN: Kamikaze Producciones: http://www.kamikaze-producciones.es/

REPARTO: Israel Elejalde, Bárbara Lennie, Miriam Montilla, Manuela Paso, Raúl Prieto, Cristóbal Suárez.

AFORO: completo

DURACIÓN: 1 h 30 minutos

LUGAR: Teatro Liceo, Salamanca, 21 de enero de 2012, 21:00 h.

Ya era hora de poder hincarles el diente a los kamikazes. He oído hablar tanto de La función por hacer como de la siguiente, Veraneantes, o de los monólogos La violación de Lucrecia y Juicio a una zorra, con La Espert y La Machi dándolo todo sobre el escenario. Y hasta ahora todo han sido elogios. Así que se podrán imaginar ustedes que mis expectativas estaban tan altas como el Mariquelo charro en la víspera de Todos los Santos.

Pongo al respetable en antecedentes: La función por hacer comenzó a representarse en el vestíbulo del Teatro Lara los fines de semana en horario golfo y terminó siendo el grit hit de los últimos premios Max. Es una versión libre de Seis personajes en busca de un autor de Luigi Pirandello y, aunque no es necesaria su lectura previa para comprenderla, si vas con los deberes hechos a la representación, la brillante versión firmada por Miguel del Arco y Aitor Tejada se paladea mucho mejor.

Ahora los visitantes no son seis, sino cuatro. Y no interrumpen un ensayo, sino una representación. Condensación, reinvención y actualización son las acciones que se ejecutan sobre diálogos, reflexiones metateatrales y relaciones entre los personajes visitantes: dos parejas, dos hermanos, un engaño y un bebé. Como en la obra de Pirandello, los visitantes vienen a contar su terrible historia, cada uno de ellos, con su drama personal.

Tanto los cuatro personajes visitantes como los dos personajes actores están francamente bien: intachablemente construidos y con los niveles de energía perfectamente diferenciados. Son personajes con carácter. Todos, los seis, sin excepción, trabajan con los conceptos de naturalidad y verdad. Y, lo que es más importante, logran transmitir todas esas sensaciones y sentimientos al espectador. El hermano mayor y la novia son verbalmente más expresivos. Quieren representar su historia. Ella, Bárbara Lennie, nos deleita con un parlamento palpitante, lleno de pasión y poesía. Él, Israel Elejalde, más comedido y reflexivo, es la voz de la conciencia metateatral. Cristóbal Suárez y Miriam Montilla, los actores, toman fantásticamente la medida a unos personajes más complicados de lo que parece. Él asume positivamente la interrupción, se entusiasma y se lanza a coordinar la acción del drama que se le propone. Ella no lo encaja tan bien y, por ello, se convierte en un fantástico contrapunto irónico.

Sin duda, los personajes más fascinantes para mí son los de Raúl Prieto y Manuela Paso, el hermano menor y la madre. Por lo que callan. Por la violencia y el dolor que, respectivamente, pasean y mascullan entre el público, ellos, los agraviados del ilícito amor de sus parejas. Ambos estallan en un llanto o en una violencia desgarradores, que me ataron al asiento. Quienes los tuvimos a dos pasos en alguna ocasión, los gozamos y nos compadecimos de ellos. Qué manera de rumiar la ira, qué manera de llorar. Soberbios.

Aunque asistí emocionada a la historia, en ningún momento perdí la conciencia de ser una espectadora que contempla un drama. Lo mejor. Es una perfecta mezcla entre distanciamiento y empatía. Sin escenografía, sin apenas atrezzo, valientemente rodeados de espectadores, a base de una sabia dosificación del humor y de una fresquísima réplica que se alternan con una historia magníficamente interpretada que se cuenta pero que al mismo tiempo sucede, junto a un admirable manejo del tempo escénico: el del drama y el de la comedia… todo ello convierte a La función por hacer en un espectáculo electrizante, turbador. Humana y teatralmente intenso.


(Y en plena catarsis: que si te amo, que si lloro, que si te doy, que si soy un personaje y tengo entidad propia, que si los actores estamos para daros vida y tal, en uno de esos momentos álgidos y, por ello, escénicamente más delicados, la función que se hacía tuvo que interrumpirse ante los avisos de varios espectadores de que había fuego: ¡una llama salía de un foco del segundo anfiteatro! (lo sé: ¿un foco?). Claro, en un espectáculo que juega constantemente con estirar las convenciones teatrales hasta el límite, cuando sucede algo así y uno de los actores reacciona con una coña de la obra, te da por pensar que es una ruptura más de ficción. Pero no. Fue real. Y diría que hasta genial: Cristóbal Suárez, por personaje, era el más capacitado para hilar el acto interruptus con la escena pero Israel Elejalde estaba trabado y hubo que aplaudirle. Se concentró y retomó la escena de carrerilla. Quizá se perdió la oportunidad de exhibir sus dotes de improvisación pero nos regalaron una maravillosa y real ruptura teatral. Algunos dudamos, otros sabían con certeza que aquel foco ardía y unos pocos salieron creyendo que todo había sido un efecto de la obra).

08/01/12


He publicado una cosita en el blog de la Revista Periplo. Se titula "EL ESPACIO, EL CUERPO Y LA EMOCIÓN, o Pornografía barata, de Andrés Lima"


Si lo quieres leer, pincha aquí.

05/01/12

"12 OBRAS PARA NO PERDERSE"

Es tan importante tener en cuenta lo pasado como mirar hacia el futuro.

Artículo de José Luis Romo, al que podréis seguir por twitter a través de la cuenta @mr_lemmon

"Todo el mundo está de acuerdo en que la cosecha escénica de 2011 ha sido notable. Bien, pero ¿qué ocurre con la siembra del año nuevo? Lejos de dormirse en los laurales nuestros cómicos siguen pergueñando cómo plantar cara a la crisis con talento e imaginación. En ELMUNDO.es les hemos preparado una selección de los 12 montajes que darán que hablar en este 2012:

1. 'Follies': Tras sus éxitos con 'Sweeney Todd' o 'A Little Night Music',Mario Gas vuelve al maestro Sondheim en esta pieza sobre un grupo de artistas de varietés que regresan al teatro en el que actuaron hace años y que está a punto de ser demolido. Un musical nostálgico en el que Gas contará con su musa Vicky Peña, Carlos Hipólito, la veterana Asunción Balaguer y, agárrense, el retorno de Massiel a los escenarios cantando el mítico "I'm Still Here". Se podrá ver en febrero en el Teatro Español de Madrid.

2. 'El tipo de la tumba de al lado': Maribel Verdú regresará a las tablas con una obra basada en el 'best seller' de Katarina Mazetti en el que dos viudos se conocen llevando flores a las tumbas de sus finados cónyuges. Una comedia con toques dramáticos (o viceversa) en la que le acompañará Antonio Molero, con quien ya coincidió en la celebrada 'Un dios salvaje', la comedia de Yasmina Reza con que logró un gran éxito hace un par de tempordas. José María Pou dirige esta obra que se estrenará en febrero en el barcelonés teatro Goya.

3. 'Incendis': Quien viera la película de Denis Villeneuve nominada al Oscar a Mejor Película Extranjera el pasado año, difícilmente podrá haber olvidado la historia de esta pieza sobre los estragos de la guerra en Oriente Próximo. Una tragedia griega de nuestros días que se podrá ver en febrero en el Teatro Romea (Barcelona) interpretada por la gran Clara Segura.

4. 'Orquesta de Señoritas': Es una figura consagrada pero lejos de amodorrarse, Juan Carlos Pérez de la Fuente planea un rompedora versión de la obra de Jean Anouilh. Con una sorprendente escenografía ecológica y un fastuoso vestuario basado en figurines del mítico Álvaro Retana, el ex director del CDN mostrará el mundo lumpen del cuplé madrileño de los años 20 con un reparto, atención, exclusivamente masculino. Se estrenará en marzo en Santander.

5. 'Desaparecer': El binomio formado por director Calixto Bieito y el actor Juan Echanove demostró de lo que era capaz en 'Plataforma'. Ahora, dejan a un lado a Houellebecq y se adentran en el oscuro universo de Edgar Allan Poe con este espectáculo que seguirá de gira durante 2012 basado en su famosos cuentos góticos. En la pieza también interviene la cantante mallorquina Maika Makovski y, entre otras fechas, llegará al Teatro Arriega (Bilbao) en marzo.

6. 'Coriolà': El que fuera 'enfant terrible' de nuestra escena, Álex Rigola, ofrece su, como siempre, personalísima visión de la tragedia shakespeareana sobre el brillante general romano que apunto estuvo de arrasar la cuna del Imperio. En su reparto brillará Mercé Aranega, una de las grandes actrices catalanas interpretando el impresionante monólogo de Volumnia. Se podrá ver en marzo en el Teatre Lliure de Barcelona.

7. 'De ratones y hombres': El clásico de John Steinbeck servirá en bandeja a Miguel del Arco otro texto para ofrecer sus particulares reescrituras que tan buen resultado le han dado en 'La función por hacer' y 'Veraneantes'. El actual 'niño bonito' de la escena española estrenará su versión en marzo en el Teatro Arriaga, de Bilbao. Otro de sus esperados proyectos es 'El inspector', de Gogol, para el CDN.

8. 'El principito': ¿Puede José Luis Gómez, con 60 años ya cumplidos, hacer que nos le creamos como el tierno personaje de Saint-Exupéry? La respuesta la tendremos en el madrileño Teatro de La Abadía el próximo mes de mayo. Si el flamante nuevo miembro de la Real Academia de la Lengua logró dar el pego como primate en 'Informe para una Academia', ¿por qué no?

9. 'Orquesta Club Virginia': Fue una de las películas míticas de los primeros 90 y, ahora, su director, Manuel Iborra, planea su traslación a escena con varios de sus intérpretes originales. Antonio Resines (que tan poco se prodiga sobre las tablas), Quique San Francisco y Jorge Sanz volverán a verse las caras en esta pieza que se podrá ver en mayo en el Matadero de Madrid.

10. 'Una luna para los desdichados': Ángela Molina vuelve a subirse un escenario dirigida por John Strasberg en este clásico de Eugene O'Neill. Las madrileñas Naves del Español ofrecerán en abril una magnifica oportunidad para ver uno de los textos menos representados del premio Nobel, en el que también intervendrá Eusebio Poncela.

11. 'Quizás, Quizás': Pertenecen a dos de las familias de cómicos más reputadas del país y estuvieron casados durante más de una década hace ya 35 años. Con estos antecedentes está claro que el retorno a los escenarios de Carlos Larrañaga y María Luisa Merlo dará mucho que hablar. Ambos retornan con una comedia romántica de Richard Baer, autor de piezas como 'La reina de Belleza de Leane'. La obra empezará a girar por provincias para abril.

12. 'La loba': Gerardo Vera regresará en abril al Teatro María Guerrero (Madrid) para dirigir a Nuria Espert en este clásico norteamericano de Lillian Hellman. El papel que inmortalizó Bette Davis a las órdenes de Wylliam Wyler parece perfecto para que la gran dama despliegue toda su maldad en las tablas. La unión de ambos veteranos llega en un momento de gracia para ambos. Espert ha vuelto a cosechar ovaciones este año con La violación de Lucrecia y el Teatro Valle-Inclán aún se llena a diario para ver el Agosto, firmado por Vera."

Enlace de El Mundo